EL AGARRE QUE NO SE NEGOCIA
GARRA nació de un problema que conoce cualquiera que compita: la mano transpira, el grip deja de agarrar y el golpe se va. La paleta se gira, la raqueta se mueve, la pelota se escapa. No es la técnica, es el agarre.
Hicimos un grip en aerosol que lo resuelve de la forma más simple posible: una pasada y la empuñadura queda fija a la mano. Sin pegote, sin residuo, sin complicarte en el medio de un partido.
No es un producto de un solo deporte. Funciona sobre cualquier empuñadura, de pádel y tenis a hockey, golf y squash, y sobre las manos en básquet y rugby. El eje no es la disciplina: es el agarre.
Lo hacemos en Argentina y lo pensamos para el que juega todas las semanas: envase de 400 cc, de los más grandes del mercado, para que te dure toda la temporada.
Si jugás, que sea con garra.
